¿Cómo se les habla de sexo a los adolescentes?

enero 14, 2010 at 4:07 pm (Artículo) (, , , , , , , )

Este título me fue sugerido por una querida amiga que ahora tiene dos hijas adolescentes y una niña muy pronta a serlo también. ¿Cómo le hablo de sexo a mi hijo o hija adolescente? Es actualmente una inquietante cuestión para los papás, quizá porque no queremos ser como fueron nuestros padres: unas tumbas. Hemos de admitir que no se complicaban tanto, su actitud era tal que nadie se atrevía a averiguar nada con ellos. Lo que normalmente la sociedad esperaba era que las muchachas salieran de casa vestidas de blanco y de los muchachos que tomaran experiencia sexual para que aseguraran su hombría.
Los padres modernos anhelamos ser muy abiertos con los hijos, que nos confíen sus secretos, nos interroguen sobre sexo y ser capaces de responderles con la mayor naturalidad. Sin embargo, a la hora de poner en práctica estos buenos deseos, nos tropezamos ruidosamente pues no nos sentimos muy seguros, nos invade el desconocimiento, la vergüenza y los prejuicios, en pocas palabras, nuestras represiones suelen sorprendernos inevitablemente ante la sexualidad tan prolija propia de esta época. ¿Qué le digo? ¿Cuánto le digo? ¿Cómo se lo digo? Son algunas de las dudas que nos asaltan, ¿no es así?
Quizá nos inquietamos un poco más cuando recordamos nuestra adolescencia. No le andábamos contando a los padres lo que sabíamos, lo que hacíamos y cuando lo hacíamos, en gran parte porque los padres no estaban dispuestos a tolerar “cochinadas” y por otra, porque los hijos casi nunca son tan comunicativos con sus padres en cosas del cuerpo y del sexo por más que les hemos dicho que somos muy abiertos y que en casa se puede decir pene y vagina sin problema.
Bueno, ¿entonces que hacemos con la pregunta de mi amiga y de los padres que están a la expectativa de una respuesta al menos más concreta? Vamos por pasos, ¿les parece?
En primer lugar les diré que en esto no hay higiene, es decir, querer comunicar algo a nuestros hijos sobre sexualidad sin que estemos de alguna manera involucrados con nuestra propia historia y experiencias afortunadas o muy infortunadas y como dije, con nuestras represiones, es una tarea imposible. Algunas veces les decimos: “Mira te compré este libro, léetelo para que estés enterado de cómo cuidarte con el sexo” y ya. ¿Misión cumplida? No por supuesto.
Segundo. Piensa sinceramente qué quisieras transmitirle. Especialmente las mamás tenemos la tentación de expresarles a las hijas: “Estos son los anticonceptivos, estas son las enfermedades de transmisión sexual, el embarazo es una consecuencia más por no usar anticonceptivos” bla, bla, bla, “Pero eso es para otras chavas, tú, por favor, no tengas sexo hasta que te cases, si tienes novio, nomás de manita sudada”. ¿Me equivoco? Me he encontrado que en muchas ocasiones el motivo verdadero por el que no permiten a las hijas salir a campamentos, ir a fiestas, en fin divertirse, es en el fondo no tanto porque les ofrezcan droga, sino que puedan tener sexo.
¿Y a los muchachos? Por ejemplo, un tema que he notado que inquieta a los papás especialmente, es que quieren que los chicos demuestren ser “hombrecitos”, no vayan a andar con “mariconadas”. Me he topado con padres verdaderamente obsesionados con esto hasta un nivel destructivo y si el hijo se inclina por las artes, bueno, ¡el grito en el cielo! ¿Cómo que le gustan las cosas de nenas? A la mejor declaramos que somos muy abiertos con el tema gay- lesbian, ningún problema porque se casen y adopten niños, pero ¿Qué harías si un día descubres que tu hijo es gay?
Tercero. Lo que le quieras decir, exprésalo sin convocar a una asamblea en la que vas a emitir un discurso solemne sobre las verdades de la vida. Cuando mi esposo y yo intentamos hacer esto con nuestras hijas, ellas se enojaron y nos mandaron a volar en un instante ¿quisimos ser higiénicos para no decir nada de nosotros mismos? No lo sé. Por mi experiencia de mamá y mi experiencia como analista con adolescentes es que no hay cosa que odien más que los discursos de padres, maestros y demás autoridades. Cuando no podemos evitarlo y se los aplicamos, perdemos con ello buena parte de nuestro prestigio ya de por sí deteriorado. Recuerden que los adolescentes dejan de creer tanto en los adultos, pues es parte fundamental del proceso de su crecimiento hacia la adultez.
Dado lo anterior, nosotros optamos por lo casual para comunicarnos con nuestras recientemente adolescentes. Ejemplo: cuando ven un programa de televisión donde una adolescente resulta embarazada como consecuencia de haberse acostado con un desconocido, luego de un reventón donde ambos bebieron sin medida, alguna de mis hijas comenta: “Mira, tan chica y está embarazada, ¡qué tonta! Ya no va a poder estudiar y encima ni conocía al muchacho, él tenía ya su novia, no le interesa que embarazó a la otra chava”.
Ahí mi esposo o yo lanzamos un comentario: “Y pensar que se dejó llevar por la emoción del momento y por el alcohol. Lo han de haber hecho en el coche y ni del condón se acordaron. Hasta a la estación de policía pudieron haber ido a dar por andar de calenturientos donde sea. Puede todavía abortar, pero eso va a ser una experiencia muy difícil para ella, lo pudo haber evitado.”
En el comentario de mi hija, escucho varias cosas de la forma en la que ella piensa:
Que si te embarazas muy chica te comprometes y ya ni estudio ni diversión va a haber para ti.
Que si te metes con un desconocido vas a estar sola en esto del embarazo.
Por supuesto, no sabemos que hará ella con su propia vida, pero nosotros no queremos dejar de advertirle a cada una, que es importante medir las consecuencias de los actos propios.
Ellas suelen hacer este tipo de comentarios con nosotros de lo que ven en la televisión o también sobre sus compañeros de la escuela o de chicas o chicos que ven en la calle. Su estilo personal es nunca preguntarnos qué opinamos sobre esto o aquello, pero escuchan nuestras respuestas. Con ello, nos damos cuenta qué es lo que les preocupa y no nos adelantamos a emitir comentarios de lo que solo creemos que a ellas les interesa del tema.
Esta es una de las soluciones que hemos encontrado a la pregunta de “¿Cómo le hablo de sexo a mi adolescente?” Otros padres podrían transmitirnos sus experiencias y les ruego que nos las compartan pues serán muy interesantes para todos nosotros y seguramente disminuiremos un poco más la ignorancia.

7 comentarios

  1. Paty Sánchez V. dijo:

    Hola gracias Vero por el tema, me ayudo mucho y reflexionando en tus comentarios creo que tanto Pepe como yo seguimos la misma estrategia de ustedes. Agradezco el tema. saludos

  2. Gustavo dijo:

    Hola Vero.
    Creo que tocas un tema que efectivamente a muchos papas de adolecente nos asalta a cada rato. Realmente una cosa es lo que pensamos y otra lo que hacemos. En este asunto como en otros, la realidad nos superaa. Ya leemos, ya escuchamos programas dirigidos a padres, ya comentamos con amigos y agradecemos que en la escuela lo aborden. Pero en esto de ser padres, lo que parece que resulta es escuchar, es estar cerca, es compartir cosas, las que se puedan pero con calidad. Ello de repente no es tan facil, pues esta la dinamica laboral y en el DF las distancias. Pero como tu dices y lo comenta Patricia para comentar con los hijos un programa de televisión hay que estar ahi.
    Conocer las estrategias de otros nos retroalimenta en la tarea de ser padres.
    Saludos
    Gustavo

    • eldivandelpsicoanalisis dijo:

      Hola Gustavo
      Es cierto lo que dices, una cosa es lo que nos preocupa y nos gustaria transmitirles a nuestros hijos y otra lo que hacemos y lo que podemos transmitir. Lo que ultimamente he notado en padres de adolescentes, es que prefieren alejarse de ellos y dejarlos solos para que se las arreglen por si mismos. Pobres adolescentes, es que no son tan simpaticos, a decir verdad, casi todos pierden su simpatia de cuando eran chiquitos, se vuelven rebeldes y antipaticos, al menos tienen unos ratos que nadie los soporta, pero en la adolescencia nos necesitan igualmente, aunque de manera diferente a cuando eran ninos, es mas dificil encontrar la manera de acompanarlos pero hay que buscarla. Quiza pasa como con las mascotas, nos gustan y jugamos con ellos, les hacemos caso cuando estan pequenitos y graciosos, de grandes, cuando pierden la gracia muchas veces son abandonados.
      Gracias por tu comentario, muy valioso.
      Saludos
      Vero

  3. sandra dijo:

    hola vero:
    viendolo bien es muy lógico, pero de tan sencillo, no lo veía, gracis por tu tema, es cierto es más fácil llegarles cuando ellos quieren hablar y mucho más sencillo que escuchen,
    Gracias!!!

    • eldivandelpsicoanalisis dijo:

      Gracias por tu comentario Sandra, me anima a continuar, me haces pensar que uno siempre busca tres pies al gato pero que a veces lo mas sencillo lo tenemos enfrente y no lo vemos.
      Saludos
      Vero

  4. Lucerito, Canada dijo:

    Vero:
    Definitivamente el momento de hablar con hijos adolescentes, tarde que temprano llegara para mi. Tengo dos hijos de 7 y 8 años y aunque el tema de la sexualidad todavia no se les ha despertado, estoy muy pendiente cuando comienzen con las preguntas dificles de contestar.
    Me gustaria saber si tienes algun consejo para abordar el tema en la etapa en la que estan mis hijos.

    Lucerito

    • eldivandelpsicoanalisis dijo:

      Lucerito gracias por tu comentario y por tu interes que te lleva a preguntar sobre tus hijos. Tengo algunas sugerencias al respecto. Primero te diria que en los seres humanos la sexualidad siempre esta presente, es perturbadora y esta despierta para todos desde que se nace hasta la muerte, desde el momento en que sexualidad es mucho mas que relaciones sexuales. A la edad de tus hijos su inquietud puede estar enfocada principalmente en su propio origen, es decir, en preguntas dirigidas a ti y a tu esposo en lo que se refiere a como es que vinieron al mundo, quien queria que nacieran, como eran ellos al nacer, como fue cuando estabas embarazada, que sentias. Querida Lucerito, estan son inquietudes absolutamente sobre la sexualidad porque tambien quieren saber si ustedes deseaban que ellos vinieran al mundo. Otros intereses tambien estan puestos en observarlos a ustedes como pareja y si los ven abrazarse o besarse lo mas probable es que se pongan enmedio de ustedes como diciendo: “Eh! aqui estoy yo, todo es para mi, nada de que se olvidan de mi para ocuparse de ustedes!!!”. Tambien es frecuente que los chicos esten pendientes de los papas cuando se encierran en su habitacion, algunos hasta se despiertan en la noche y se trasladan al cuarto de los papas para impedir su intimidad, en esos casos hay que regresarlos y decirles que tanto su papa como tu necesitan su espacio solos y no quieren que duerman ahi. No te sientas asustada ni preocupada por sus preguntas, si te preguntan como nacieron ellos diles sencillamente que su papa y tu tenian muchas ganas de tener un bebe, ayudate de algun librito que te encuentres sobre como nacen los ninos pero siempre refierete a ti y a tu esposo y a los sentimientos que los llevaron a querer tener un bebe. La informacion de los libros es buena siempre y cuando la hagas personal y no mera informacion “cientifica”. Algunos papas tambien se sienten perturbados porque notan que sus hijos se masturban o quieren tocar a otros ninos, ahi tambien esta manifiesta la sexualidad. Ahora todo es mas abierto y es frecuente que ninas y ninos de la edad de tus hijos comenten que les gusta alguien, que ya tienen novio/a, simplemente permite que te cuenten y tal vez tu tambien les cuentes de tu propia experiencia a esa edad.

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